El suelo pélvico en el hombre, causas y tratamiento

El suelo pélvico en el hombre

Es posible que, desde siempre, cada vez que hemos escuchado “suelo pélvico” lo hayamos hecho referido a problemas de incontinencia femenina, asociándolo inconscientemente a ellas, ya sea por desconocimiento o por falta de información, y siendo más frecuente el tratamiento del suelo pélvico en fisioterapia en la salud de la mujer. Pero la realidad es bien distinta, y no solo atañe al género femenino, sino que también afecta a los hombres. Al fin y al cabo, nuestra anatomía no difiere en exceso más allá de los órganos sexuales, por lo que los hombres también cuentan con un suelo pélvico.

Tratamiento de suelo pélvico masculino

Tratamiento de suelo pélvico masculino

Este está formado principalmente por el músculo elevador del ano, por el músculo coccígeo y por tejido conectivo que proporciona soporte entre las diferentes estructuras. Su función es fundamental, permitiendo mantener la posición anatómica correcta, así como su idóneo funcionamiento.

Consecuencias de un suelo pélvico débil

Las consecuencias de un suelo pélvico débil y no ejercitado son diversas y, aunque puede generar un poco de pudor tratar el tema al principio, y más si se trata del género masculino, la verdad es que cada vez son más los hombres que acuden a tratar este problema, pues afecta a 1 de cada 4 hombres de más de 40 años. ¡No estás solo!

Los principales efectos en los hombres serían:

Esto será resultado de diferentes molestias o síntomas previos, de los cuales tenemos que estar atentos para intentar frenar la disfunción lo antes posible, iniciando para ello una fisioterapia del suelo pelvico. Los principales inconvenientes con los que cursa son estreñimiento o dolores al defecar, necesidad frecuente de orinar o defecar, dolor al orinar, dolor en un principio iatrogénico en la zona inferior de la espalda y zona pélvica… entre otros.

Más información
LLámanos+34 600 313 793
Pide tu primera consulta GRATIS

Cómo tratar y fortalecer el suelo pélvico masculino

La disfunción puede tratarse, generalmente con éxito, con diferentes métodos no quirúrgicos, ahorrándonos así este procedimiento. Algunos de los tratamientos son:
1- Biorretroalimentación: es el más común. Mediante la ayuda de un fisioterapeuta, esta técnica consiste en el control de las funciones fisiológicas del organismo, informando sobre el estado de la función que se quiere controlar y llevando a cabo técnicas para mejorar la coordinación y el control.
2- Farmacológico: a través de relajantes musculares.
3- Técnicas de relajación/concentración: con baños de agua templada, yoga…
4- Cirugía: en casos agudos como son un colapso rectal o rectocele, esta opción puede ser necesaria.

A su vez, una alimentación variada y equilibrada también beneficiará el tratamiento, así como la calidad de vida en general, pues la obesidad puede añadir más complicaciones a la disfunción del suelo pélvico.

Por ello, si crees que padeces alguno de los síntomas aquí explicados y quieres poner fin a las incómodas consecuencias…

¡Deshazte de tabúes y contacta con especialistas!

Somos tu clínica de fisioterapia de confianza estaremos a tu disposición para ayudarte.