Cómo proteger el suelo pélvico con fisioterapia

Después de los embarazos o debido a aumentos significativos de peso, muchas mujeres pueden sufrir problemas en su suelo pélvico. Tener esta zona del cuerpo debilitada puede acarrear diversas molestias e incomodidades que resten calidad de vida a la fémina.

Qué es el suelo pélvico

​Entendemos por suelo pélvico al conjunto de musculatura y ligamentos que se encargan de cerrar la cavidad abdominal en la parte inferior. La principal función del suelo pélvico es sujetar los órganos que se encuentran en esta cavidad, es decir, el útero, la vejiga, la uretra y el recto, para que se mantengan en su posición correcta y funcionen con normalidad. Se puede deducir que si se sufre algún deterioro en esa parte del cuerpo, las consecuencias pueden ser bastante molestas.

Cómo tener un suelo pélvico sano

La mejor manera de proteger el suelo pélvico es la prevención. Es necesario prestar atención a determinadas prácticas que pueden deteriorar el área pélvica, como son los deportes de impacto, como correr, el tenis o los que implican saltos en general. También es recomendable mantenerse en un peso adecuado, ya que la obesidad hace que la pelvis soporte mucho más peso del que debería y que se vaya debilitando poco a poco.

El suelo pélvico es una estructura dinámica que se va adaptando al movimiento del cuerpo y a las diferentes posturas del cuerpo. Para poder mantener los órganos de la vejiga, recto y útero dentro de la pelvis, ejerce una presión suficiente para sujetarlos. En los casos en los que la zona pélvica está muy debilitada, los órganos pueden llegar a descender y alterar su función normal.

Problemas derivados de tener el suelo pélvico debilitado

Un trastorno bastante común en las mujeres es el de las pérdidas de orina. Ocurre con frecuencia que, cuando la mujer estornuda o tose, se le escapen unas gotitas de orina de manera involuntaria; también puede ocurrir cuando se corre o cuando se salta. Estas pequeñas (o no tan pequeñas) pérdidas indican que el suelo pélvico no está en un estado óptimo.

La edad, los embarazos, haber tenido un parto traumático o el exceso de peso son algunos de los factores más comunes de padecer trastornos del suelo pélvico.

En casos más graves, la debilidad de esta malla protectora, puede ocasionar prolapsos, dolores de espalda o problemas de disfunción sexual.

Afortunadamente, los trastornos del suelo pélvico tienen solución. Gracias a la fisioterapia se puede recuperar casi por completo la función de sujeción de la zona y evitar la mayoría de molestias derivadas del debilitamiento.

Si se sufren problemas de incontinencia u otras incomodidades en la zona que se sospeche que pudieran estar ocasionadas por no tener el suelo pélvico en forma, es fundamental ponerse en contacto con un especialista. Cuanto antes se comience el tratamiento de fisioterapia, mejores y más rápidos serán los resultados. No es necesario sufrir estos trastornos en silencio, ya que son reversibles y mejorará la calidad de vida de la persona significativamente.

Si es su caso, pida consejo en nuestra clínica y la ayudaremos.

 

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